Primero el SER: Las claves para lograr resultados efectivos que perduren

¿Te son familiares estas situaciones?

  • Siento que mi vida no va para ninguna parte
  • Mi jefe no me valora, por más que me esfuerzo, ni siquiera nota que existo
  • Para mi familia soy uno más. Siento que no soy importante para ellos
  • El dinero NUNCA es suficiente. No me alcanza para nada. Recién recibo el pago, y en ocasiones ya debo más de lo que recibo
  • Trabajo, y trabajo, y trabajo y no veo la diferencia. Termino peor que cuando inicio
  • No me siento bien. No soy suficiente. Seguro es porque no soy talentosos, porque no tengo cualidades especiales
  • No consigo cómo generar ingresos. Voy perder la razón
  • El estrés me está volviendo loco. Necesito que los días sean de 30 horas
  • Vivo por vivir. Vivo el día porque tengo cosas que hacer, de lo contrario, mi vida se perdería
  • La vida no tiene sentido, me siento vacío.
  • Estoy frustad@. Mis sueños se quedaron solo en eso, en sueños. ¿En qué andaba pensando cuando tenía esos sueños?
  • La soledad es un inferno. Me está enloqueciendo. ¿No soy atractiv@?
  • Mi pareja no me quiere, no me desea. Cada vez nuestra intimidad se enfría más y más

Estas lamentaciones son de personas reales como tú, como yo que sufren en los desafíos que la vida les presenta hoy. Son problemas reales en el sentido que se dan en el interior de las personas, y les trastorna la vida.

**Nota: Este artículo viene en formato de audio, y también como libro. Al final puedes encontrar cómo acceder a este material**

Por qué se nos complica la vida, y se enreda más con el tiempo

¿Has notado cómo al pasar el tiempo las cosas parecieran en ocasiones enlodarse más?

A más tiempo la situación económica no mejora, la sensación de tranquilidad, seguridad en sí mismo brilla por su ausencia, la sensación de inestabilidad que se experimenta en la relación con la pareja se perpetua, el sentido de una vida que parece más confuso son situaciones que hacen que nuestra vida vaya perdiendo sentido, cuestión que se hace evidente cuando notas que los años van pasando, pero que en tu vida no pasa nada.

Esto tiene varios componentes que provocan que estas situaciones se den.

Queremos que pase algo distinto, y aun así, a pesar de nuestros buenos deseos, la situación sigue repitiéndose. ¡Qué frustración!

Es hora de enfrentar el reto

Dice la sentencia bíblica, que “el oro se prueba en el fuego”, y si realmente deseas darle un sentido a tu vida que te llene, que te aporte satisfacción, que puedas realmente encontrarle un sentido de valor a tu existencia, que puedas percibir realmente resultados no solo a nivel individual sino también en pareja, en familia, en tu trabajo, en tu negocio, en tu empresa, entonces practiquemos soluciones de fondo.

Lo único que se necesita para que triunfe el mal, es que las personas buenas no hagan nada
Edmudn Burke

¿Preparaste el horno?, porque vamos a comenzar a probar el oro, a probar de que estás hech@. Vamos a trabajar para que no triunfe el mal, como leíste en la frase anterior.

Es común ver como desde niños se nos da muy fácil culpar a otros o a situaciones ajenas sobre lo que nos pasa.

Para colmo como padres en muchas ocasiones, somos ejemplo de ese tipo de conductas, lo que termina reforzando en nuestros niños, esos comportamientos que serán un gran dolor de cabeza para ellos en su presente actual, y qué decir de su futuro.

No quiero decir con esto que no haya acciones dañinas premeditadas, o hechas por descuido que hacen otras personas, en lo que deseo hacer énfasis es la manera en que deformamos la realidad en acomodo de nuestros propios caprichos, culpamos de lo que nos sucede a cualquier agente externo, refugiándonos en la compasión ajena, cuando en realidad, somos responsables, por asumir conductas de víctimas.

Permíteme y te lo explico con estos ejemplos:

  • Mi vida no tiene sentido si tú no estás
  • Tú me haces feliz
  • Cuando consiga ese trabajo que espero, me sentiré realizado
  • Los niños me vuelven loco
  • Como detesto a esa persona.
  • Me dañaste el día

Insisto, si bien es cierto que hay cosas que están fuera de nuestro control, nuestra reacción respecto a lo que nos sucede, es nuestra, totalmente nuestra.

Lou Marinoff en su libro “Pregúntele a Platón” dice que: “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, o como te acabé de mencionar, hay cosas que no podemos controlar, pero sí podemos escoger cómo reaccionamos al respecto, y esto nos da una perspectiva totalmente diferente sobre la cual podemos trabajar.

Son nuestras reacciones, nuestras opiniones al respecto, lo que nos provoca el malestar.

Volver el centro al centro

Cuando nuestro centro, nuestra “base de operaciones” está fuera de nosotros, es decir, cuando para nosotros la felicidad o la tristeza depende de los amigos, de que los clientes digan que sí a tus propuestas de emprendimiento, cuando tu realización depende del tipo de clima que haga, de la congestión vehicular, cuando tu satisfacción personal depende de lo que digan los demás, cuando pones por encima del pensamiento a las emociones, podemos tener claro que tu realización no es tuya, sino que depende de factores que están más allá de tu control y eso es un grave problema.

Al poner nuestro “centro” fuera de nosotros, utilizamos todos nuestros recursos, me refiero, todas nuestras capacidades recursivas, creativas, emocionales, intelectuales, racionales en función de trabajar donde está nuestro foco, desperdiciando esas capacidades a las que podríamos sacarles mayor provecho, si las enfocáramos donde nos podrían rentar muchísimo mayor beneficio.

La mentalidad, pobre mentalidad

La mentalidad nos da un conjunto de lineamientos, de guías, nos proporciona un marco de acción a través de los cuales, nos explicamos el mundo, la vida. La mentalidad es ese conjunto de creencias, de ideas poderosas, de pensamientos dominantes que influencian nuestra conducta, nuestro modo de proceder.

Como bien mencionaba James Allen: “Así como el hombre piensa, así es su vida”.

La mentalidad es el filtro a través de la cual, la vida toma forma. De acuerdo a tu mentalidad, de acuerdo a tu forma de procesar, entender la información tanto externa como interna, será tu conducta, dicho sea de otro modo, de acuerdo a tu mentalidad así serán tus pensamientos, así serán tus sentimientos, así hablarás, y así actuarás.

Cambias tu mentalidad, cambias tu modo de actuar.

La mentalidad tiene un poder enorme que afecta directamente la calidad de vida de las personas.

Para darte una idea rápida de cómo es tu mentalidad, nada más trata de responderte,

  • ¿Qué piensas del trabajo?,
  • ¿Qué opinas del amor?,
  • ¿Qué piensas de tu pareja?,
  • ¿Qué piensas del sexo?,
  • ¿Qué opinión te merece el dinero, para qué sirve, cuál es tu relación con él?,
  • ¿Qué opinas de la familia?

Esas respuestas reflejan de algún modo la mentalidad que tienes, y define cómo te comportas al respecto.

Existe una relación poderosa entre lo que piensas respectos de las cosas, y la forma en cómo te comportas con respecto a esas cosas

Existe una relación poderosa entre lo que piensas respectos de las cosas, y la forma en cómo te comportas con respecto a esas cosas Clic para tuitear

El problema con la mentalidad es que al sostener pensamientos dominantes, y convicciones poderosas que distorsionan la realidad, el resultado será el sufrimiento.

La buena noticia es que como leíste líneas atrás, el sufrimiento como decía Lou Marinoff, “es opcional” y por lo mismo, lo podemos eliminar de nuestra vida.

Las distorsiones afectivas, y el sufrimiento en las parejas

He visto los efectos de la mentalidad en las relaciones de pareja, y cómo las ideas dominantes que distorsionan la realidad, provoca grandes sufrimientos en las relaciones que iniciaron un proyecto afectivo con tanta ilusión y que termina en ocasiones, de modos muy desagradables.

Por ejemplo, muchas parejas inician sus relaciones basados en una mentalidad de la ilusión, sostenidos en que el amor es el sentimentalismo que los adorna.

Ilusionados confunden ese sentimentalismo con amor, y se llena de fantasías tipo Hollywood, se dejan llevar por la pasión, convencidos que han encontrado el amor en sus vidas.

Esa es una forma de negar la realidad, y como bien lo mencionaba Ayn rand, “Negar la realidad, no la desaparece”. Por supuesto, en la vida nos podemos mover de ciertos modos, por lo que no sentimos los efectos de nuestra conducta en algunos casos, de modo inmediato.

Pero el tiempo pasa. Y pagamos caro nuestra mentalidad de la ilusión.

Cuando aparecen los conflictos, las diferencias de opinión, como han desarrollado una relación sostenida en “humo”, simplemente esa relación difícilmente podrá soportar, y se caerá por su propio peso.

Podrás preguntar, ¿y las relaciones que perduran?

Como si vivieran en una necesidad de conflicto hay relaciones que necesitan de este para su satisfacción, y en lugar de contribuir con el desarrollo de quienes forman parte de esta, ahora los menoscaba.

¿Y del sexo qué?

La mentalidad colectiva, la cultura dice que la sexualidad pierde intensidad con el tiempo, que a medida que se suman los meses, y estos se juntan con los años, la sexualidad, la intimidad pierde interés, pierde valor.

Es MUY fácil encontrar personas que estén de acuerdo con esa afirmación

Si preguntas la razón volvemos a aquella mentalidad básica de la que vengo hablando.

El lenguaje que refleja el victimismo: Mi pareja ya no me provoca, mi pareja no quiere, mi pareja ya no es lo que era, y un largo etcétera.

¿Te es familiar?

Recuerda que actuamos de conformidad al pensamiento dominante.

¿Y la familia?

Para muchos la familia es ese lugar donde vamos después de trabajar, ¡a descansar!, pero oye, allí está tu familia, tu cónyuge, tus hijos. Pero esa es la mentalidad.

Todo el día trabajando, ahora quiero descansar, dormir, ver mi programa de TV favorito, ¡No me molesten!

Y como ese es el pensamiento dominante rector con respecto a la familia, así actúan.

¿Y el trabajo?

Para una buena cantidad de personas el trabajo es esa actividad que se realiza porque toca. Fíjate nada más esa mentalidad. Van a trabajar pero no quieren ir.

¿Cómo crees que esa mentalidad afecte el desempeño de una persona?

Por eso es que el lunes es una tortura para muchas personas, y el viernes, el día más feliz de la semana. A menos que por supuesto, ¡tengan que trabajar el sábado! Y acá hablo de ese tipo de horarios de trabajo porque hay otros.

¡Si tuviera dinero, no trabajaba!, Si me gano la lotería, ¡renuncio! Dicen algunos, y refleja una mentalidad poco productiva en función del trabajo.

¿Y la gerencia?

La gerencia también tiene mentalidad que se refleja en cómo dirigen a su personal, y por ende, cómo afecta esto los resultados.

Hay una mentalidad para nada funcional fácil de encontrar en algunos casos de quienes dirigen personal, la mentalidad cosificadora de la era industrial.

El personal de la empresa se ve como un gasto, no como el principal activo. Y en ocasiones, distorsionando el concepto, les dicen a las personas que trabajan en la empresa “activos”.

Los activos en las empresas son las cosas, el inventario, las máquinas, la tecnología. Las personas en muchos casos, son desechables.

Nada más piensa cómo eso afecta la relación entre dirección y personal, y cuánto potencial se desperdicia por esta mentalidad

¿Y si quieres ser emprendedor?

Una mentalidad orientada a la escasez te hace ver problemas en lugar de soluciones.

¡Esto está MUY difícil!, ¡La economía está cada vez peor!

Esa forma de actuar ha llevado a que algunas personas vean a un vendedor como alguien que se puede aprovechar de ellos, y no falta el que con esa mentalidad de escasez, busque sacar el mayor provecho a costa de aprovecharse de los clientes potenciales

Sin caer en el cliché, pero la mentalidad de escasez te lleva a ver en cada oportunidad, uno o varios problemas.

¿Y la mentalidad con respecto a ti mism@?

¿Qué piensas de ti?, ¿te cuidas?, ¿qué piensas de tu salud?

¿Qué te dicen generalmente los amigos cuando se enteran que vas a visitar al médico?, ¿Estás enferm@?, preguntan.

Se ve al médico como el mecánico al que se lleva el vehículo, y el cuerpo como la máquina que cuando se descompone, se le lleva al mecánico para que la arregle.

Y de esa forma tratan al cuerpo. No lo cuidamos, abusamos, y luego esperamos cuando se “daña” que con un simple tratamiento el médico/Mecánico lo arregle.

Recuerda que tu cuerpo ¡NO ES UNA MÁQUINA!

¿Y tu mente?

Hay un principio que utilizan los ingenieros de sistemas. Se llama el principio GIGO. La palabra GIGO es el resultado del acrónimo de la siguiente frase en inglés: “Garbage IN, Garbage OUT”, que significa, “Basura entra, basura sale”

¿Cómo estás alimentando tu mente?, ¿qué tipo de información le das?, ¿la preparas?, ¿la desafías?

Te sorprenderían las estadísticas de lo que algunas personas invierten viendo televisión versus, lo que le invierten por ejemplo a la lectura

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¿Y tu corazón?

Me refiero a cómo desarrollas tus relaciones con las demás personas, empezando por aquellas que revisten de muchísimo valor para ti. La relación que tienes con tu cónyuge, con tus hijos, con tus compañeros de trabajo, con tus clientes, con tus proveedores, con tus vecinos, en fin.

Las relaciones interpersonales para que sean efectivas requieren un poderoso trabajo sobre ti, si deseas ver resultados positivos sostenidos en el tiempo.

Las relaciones interpersonales para que sean efectivas requieren un poderoso trabajo sobre ti, si deseas ver resultados positivos sostenidos en el tiempo. Clic para tuitear

¿Y tu vida trascendente?

¿Cómo le das significado a tu vida?, ¿qué es lo más importante para ti?, ¿cuáles son tus valores?, ¿cuáles son los propósitos, proyectos más importantes de tu vida?, ¿cuál es tu misión?

Es curioso. Este es quizás de lejos, el tema más importante de todo, como ya verás, y es al que menos se le presta atención. El resultado, vivimos en automático.

Cuando nos damos cuenta, se nos pasan los años, y se nos va la vida. Y luego en los 40, en los 50, en los 60 años nos preguntamos, ¿qué hice con mi vida?

Y cómo te vas a responder esa pregunta, si nunca fue tu prioridad darle sentido a tu existencia.

Si no trabajas este punto eres como un zombie.

Te levantas en la mañana, te aseas, saludas a tu familia, desayunas, te vas a trabajar, vuelves a casa, ves televisión, duermes, y al día siguiente lo mismo. Y la semana próxima igual. Y el mes entrante también. Y el año se repite con esa rutina. Y luego la década, y luego se nos va la vida, y luego aparecerá la pregunta, ¿Qué hice con mi vida?

¿Qué hacer?

Es muy importante comprender que nuestra forma de actuar tiene un origen, por lo mismo, ese origen se constituye en una causa y que como tal, esa causa genera efectos, los efectos lo vemos a diario en nuestras vidas.

¿Cuáles efectos?

Bien, comencé este artículo con algunas afirmaciones que apuntan al respecto.

Nuestra conducta, tu forma de comportarte, es decir la suma de tu forma de pensar, sentir, hablar y actuar tienen una causa, un origen, y es allí donde hay que comenzar a trabajar.

Es desde allí donde se producen esas conductas que hacen que no terminemos lo que empezamos, o peor, que ni siquiera iniciamos, es allí donde está que nos llenamos de propósitos que nunca ven la luz, es allí de donde emanan todas esas frustraciones de las que te he hablado en este artículo.

Platón decía que: “Nuestro cuerpo es el carruaje, los caballos son los sentimientos, las riendas los pensamientos, y el yo es quien conduce”

Entre oreja y oreja tenemos toda nuestra base de operaciones.

En nuestra mente están el YO que conduce, que conduce los pensamientos que son las riendas, y que conduce los sentimientos que son los caballos. El YO y los pensamientos en conjunto producen la mentalidad.

No voy a entrar a discutir cuestiones filosóficas sobre qué es el YO, han pasado siglos de estudios donde eruditos en filosofía han tratado de definir a ese YO, y no seré yo en este caso, quien pretenda ser tan osado de dar una respuesta definitiva al respecto.

He leído mucho sobre el tema, y no quiero plantearlo desde esa perspectiva.

Míralo de este modo. Como dice el Dr John Bargh PhD en Psicología en su extraordinario libro ¿Por qué hacemos lo que hacemos?, El poder del inconsciente:

“El subconsciente nos puede descarrilar si no somos conscientes de su influencia (…) Nuestra mente consciente evolucionó como una especie de timón que nos permite un control adicional, estratégico de los mejores mecanismos inconscientes. Solo cuando activamente integramos el funcionamiento de la mente consciente y la mente inconsciente, y las escuchamos y las empleamos bien, podemos evitar los inconvenientes de estar ciegos a la mitad de la mente”

Para decirlo de otro modo, tenemos nuestra mente automática (El inconsciente – El YO de Platón) que retomando nuevamente al Dr. John Bargh, “está constantemente guiando nuestra conducta”, y tenemos nuestra mente consciente (Las riendas), que es esa en la cual tú sabes qué estás pensando en este preciso instante, o sabes lo que estás haciendo en ella ahora mientras lees.

Ahora bien, podemos a través de las riendas elegir el camino, ¡Y esta es la clave!

Como decía Rober Frost: “Dos caminos divergían en el bosque, yo tomé el menos transitado, y eso marcó la diferencia”

Vivimos en automático

Una vida en automático es una vida que generalmente se reduce a lo básico.

En este caso, es fácil que soltemos las riendas y sean las emociones, los impulsos, la emotividad, la ira las que dirijan nuestra vida.

Para citar nada más un ejemplo.

No tenemos control sobre nuestro cuerpo. Y asumimos conductas que hacen que cada vez sedamos más y más el liderazgo sobre nuestra vida.

El sedentarismo aparece, comemos en exceso, comemos mal, nos volvemos complacientes con nuestros caprichos, vemos televisión en exceso, dejamos las cosas para lo último, descuidamos nuestras relaciones que consideramos importantes, nos volemos irascibles, temperamentales, comenzamos a culpar, a responsabilizar a todo y a todos de cuanto nos sucede en la vida, en últimas, entregamos el control de nuestra existencia.

Los seres humanos tenemos una auténtica e importante necesidad de sentir que somos el capitán de nuestra alma, que tenemos el control de nuestra vida. Pero lograrlo exige pagar el precio, un precio que por una mentalidad complaciente, no estamos dispuestos a pagar de buen agrado

SER, HACER, TENER, ESTAR

¡Cambia tu mentalidad!

Fíjate cómo opera la mentalidad.

Hay quienes desean tener una mejor condición física. Sea subir o bajar de peso. Así que preguntan qué tienen que hacer para lograr ese propósito. Y una vez que conocen la estrategia (Deporte, gimnasio, nadar, correr, ciclismo, etc, más las dietas) se lanzan de una vez a la acción, por supuesto, luego de haber comprado implementos deportivos, ropa, y haberle dicho a “todo el mundo” por redes sociales, lo que van a hacer.

Algunos más desean mejorar la relación que mantienen con su pareja. Acto seguido preguntan qué hay que hacer, y conocida la estrategia (detalles, invitaciones a salir, regalos, y demás) se lanzan a la acción para lograr ese noble propósito.

Eso por ponerte un par de ejemplos nada más, y mostrarte como la mentalidad (tu mente automática) afecta tu conducta, y por consiguiente, tus resultados.

La fórmula SER + HACER + TENER + ESTAR funciona de modo productivo y de modo improductivo.

En los dos ejemplos anteriores, qué hacen las personas del ejemplo, quieren TENER, quieren lograr algo, y de inmediato se lanzan al HACER, pero pasan por alto el SER.

Y luego no se siente bien, experimentan malESTAR.

Dicho en otras palabras, quieren HACER deporte, pero no SON deportistas, y como es usual, lo que eres tarde o temprano se termina manifestando, o sea, vuelves a tu realidad natural, y lo típico, luego de unos cuantos días de deporte, de dieta, abandonas la actividad que estabas realizando. 

Quieren TENER una mejor relación de pareja, pero no SON ellos mismos siquiera, la pareja que ellos pretenden sea la relación, y por lo mismo tarde o temprano, vuelven a los viejos hábitos, esos que están lesionando la relación.

Ten presente que “terminamos manifestando en nuestra vida real, la realidad que llevamos por dentro”, razón por la cual, volvemos a lo mismo de siempre.

“terminamos manifestando en nuestra vida real, la realidad que llevamos por dentro” Clic para tuitear

El truco está en el SER

Como te comenté unos párrafos atrás, tu mentalidad es tu base de operaciones, y mientras esta siga siendo la misma, tus buenas intenciones se quedarán solo en eso, en intenciones.

El SER, lo que eres, siempre prevalece.

¿Cómo puedo entonces aprender a sanar heridas, romper hábitos, superar prejuicios, reconstruir relaciones y desenterrar capacidades latentes, ahorrar, disfrutar de una vida sexual más plena, alcanzar metas?

¡Llegó el momento de liderar tu vida!

Llegó el momento de tomar las riendas en tus manos, llegó el momento de tomar el control, llegó el momento de hacerte responsable.

A Aristóteles se le atribuye la siguiente reflexión: “La educación es una planta que tiene raíces amargas pero frutos dulces”

Parafraseando, aquel que quiera cosechar frutos agradables, obtener los resultados sostenidos que te aporten una vida equilibrada, productiva, que te de tranquilidad, necesita formar el SER, desarrollar un carácter maduro, debe asumir que hay que hacer un trabajo diligente, que requiere disciplina, paciencia, es decir, las raíces amargas.

Comenzar de adentro hacia afuera, y de afuera hacia adentro

El liderazgo puede ser un tema del que se ha hablado tanto, que puede dar la sensación de ser un tema más. Pero no es así.

Lo primero es reconocer que somos responsables de nuestra propia vida, comprender que nuestra vida es producto de nuestras decisiones, y no de nuestras  condiciones. Por supuesto, las condiciones influencian, pero no nos condicionan, porque reconoces que eres responsable de tu vida, y que por lo mismo, tú eliges, decides qué piensas, qué dices, qué haces.

Tú decides.

Comprendo que mi conducta es una función de mis decisiones, que esas decisiones son conscientes, que son decisiones basadas en el uso de la razón, en función de un proyecto que previamente he determinado, y que no está definido por condiciones, ni circunstancias.

No es el clima, no es lo que digan los demás, no es la circunstancia social en la que estés envuelt@, no es tu pasado, no es tu situación económica, no es tu realidad física, eres tú en últimas, quien elige cómo actuar y por ende, cómo vivir.

Lo primero es comprender esto. Tú tienes el control de tu vida.

Fácil de decir. Por eso es que son raíces amargas entender este concepto y vivir de acuerdo a él.

Esto no es fácil, más aún, si hemos dedicado años de nuestra vida, décadas quizás, a justificar, a explicar nuestras vidas, desde las circunstancias.

“Soy malo para las matemáticas, porque tuve profesores mediocres”, “soy insensible emocionalmente hablando, y duro con las relaciones que tenga, porque me hicieron daño antes”, son apenas unos de los tantos ejemplos que hay.

¿Cómo asumir la responsabilidad sobre ti mismo?, acá te van unos trucos, unos pasitos de bebé.

  • Comienza a gobernarte, a ser un líder de tu cuerpo. Cuando suene la alarma en la mañana para levantarte, ¡hazlo!, nada de “cinco minutos más”. Si negocias contigo mismo, pierdes. No cedas.
  • ¿Algún capricho? Domínalo. Comienza de a poco. Baja un poco el azúcar, elimina el acostumbrado bocadillo a cierta hora
  • Haz deporte. Escoge una actividad física (si no estás haciendo deporte) Nuevamente, de a poco. Levántate más temprano, y sal a caminar.
  • ¿Algún hábito por desarrollar?, ¿qué tal el ahorro? Un truco, guarda contigo (Que no te vaya a quebrar) un billete de importante denominación durante un mes y llévalo ese mes contigo. Habrá momentos en que lo necesites, o desees usarlo, pero salvo que sea una urgencia REAL, no lo uses. Solo lo puedes cambiar por otro de igual denominación, en el próximo pago. Y el que tenías, lo guardas. NO LO PUEDES USAR.
  • Cuando te sientes a la mesa a la hora de comer, no te comas todo. Deja un poco.
  • Consume agua durante el día.
  • No veas TV antes de dormir.

¿Te preguntarás para qué estas sugerencias?

Porque te darán poder sobre ti. Te darán cada vez más, de a poco, mayor sensación de libertad. Notarás cómo, en la medida en que asumes dirección sobre tu ser físico, adquieres y renuevas tu carácter. Tu SER se vuelve más poderoso.

Es volver a ti, la sensación de control, de dirección, de liderazgo sobre tu vida.

Ahora bien. La mente no se mueve sobre vacíos. Recuerda la mentalidad. Conjunto de ideas poderosas, creencias, pensamientos dominantes que te dan un marco de acción, unos lineamientos sobre los cuales tú basas tu conducta.

Y esos lineamientos se los das tú a tu mente, a tu vida, o alguien más lo hará. Recuerda lo que decía el Dr John Bargh, líneas atrás te lo comenté, tenemos ese poder: “Nuestra mente consciente evolucionó como una especie de timón que nos permite un control adicional, estratégico, de los mecanismos inconscientes”

“Nuestra mente consciente evolucionó como una especie de timón que nos permite un control adicional, estratégico, de los mecanismos inconscientes” Dr John Bargh Clic para tuitear

¿Qué prefieres?, ¿dirigir tu vida, o que alguien o algo más lo haga?

Asumiendo que escogiste la primera opción, vamos a definir esos lineamientos, o marcos a través de los cuales, dirigirás tu vida.

Preguntas claves, para respuestas determinantes.

  • ¿Qué quieres para tu vida?
  • ¿Qué quieres para ti físicamente hablando?
  • ¿Qué desean a nivel de trascendencia para tú existencia?, es decir, ¿Qué valores deseas definan tu vida, tu conducta?, ¿Cómo quieres ser recordad@?
  • ¿Qué deseas lograr en tus relaciones?, ¿Con tu pareja?, ¿tu cónyuge?, ¿tus hijos?, ¿tus compañeros de trabajo, clientes, empleados, proveedores?
  • A nivel financiero, ¿cuáles son tus sueños?, ¿dónde te ves en unos años?

Haz un cuadro mental de lo que deseas.

En mi libro El Principio de la Doble Creación profundizo bastante cómo lograr estos propósitos, con sugerencias específicas, planes de acción para cada área en particular.

En este mi libro, te menciono que el modelo de conducta de un individuo está conformado por cuatro elementos, o formas a saber:

Forma de pensar
Forma de sentir
Forma de hablar
Forma de actuar

¿Cómo podemos usar este modelo siendo proactivos, asumiendo la responsabilidad de nuestras vidas?

Tienes 4 áreas por trabajar

Mental
E
mocional
Física
Búsqueda de sentido

Es hora de comenzar a trabajar el SER, para desarrollar acciones que te garanticen resultados en el tiempo.

Recuerda: “Ningún pensamiento se pasea por tu mente sin tu consentimiento”

“Ningún pensamiento se pasea por tu mente sin tu consentimiento” Clic para tuitear

Como la conducta se sirve de los pensamientos que la dirigen, una de las acciones más poderosas es comenzar a dirigir lo que piensas, y concentrarte en ello.

Piensa que vas en un viaje, que hay diversos caminos que se desvían hacia puntos distintos a tu destino, tú igual, aunque los ves, continúas por tu camino. Y en caso eventual de desvío, retomas el camino que te lleve directo a donde te diriges.

Igual pasa con lo que piensas.

Enfócate, que en eso que te concentras, hacia eso te diriges. Si te dispersas, terminarás en cualquier parte, generalmente, no en donde te hubiese gustado estar.

Tienes 4 áreas, escoge de acuerdo a las respuestas a las preguntas claves, una que sea muy importante para ti. Mira estos ejemplos.

Mental: Aprender un nuevo idioma, hacer una maestría, un doctorado, leer un libro en particular, escribir un libro.

Emocional: Ser un modelo en tu relación, lograr una relación estable y fuente de paz, y felicidad

Física / Económica: Correr una maratón. Comenzar tu propio negocio. Pagar las deudas. Generar una nueva fuente de ingresos.

Búsqueda de sentido. Determinar una estructura de valores, una misión personal sobre la cual definir mis pensamientos, mis emociones, mis acciones.

Ya tienes metas, metas claves sobre las cuales TÚ actuarás, ya no serás actuado. Ya no más ser víctima de las circunstancias, ni de tus caprichos, ya no más ver cómo se te pasa la vida de largo, sino que ahora has elegido hacer tu propia historia, has decidido tomar las riendas (Recuerda a Platón) y arriesgarte a vivir de acuerdo a tus propios valores, valores de trascendencia, valores de productividad.

El paso a seguir

Ahora bien. Ya tienes unos propósitos por áreas.

Lo que viene es determinar qué necesitas en cuanto a valores que rijan tus pensamientos para lograr estos propósitos (El SER) que acabo de mencionar en las 4 áreas.

Por ejemplo:

Para correr la maratón necesito ser disciplinado, paciente, persistente, del mismo modo que para aprender un nuevo idioma.

Para lograr una relación productiva con tu cónyuge, es importante también la disciplina, el dominio propio, la comprensión, la iniciativa, el romanticismo, la comprensión, entre otras.

Para comenzar un nuevo negocio, se necesita desarrollar la mentalidad emprendedora, creatividad, ingenio, ser investigador, compromiso por un sueño.

Estos son apenas unas sugerencias que te doy como guía, no tienen que ser estas, puede ser otras, o pueden ser estas, más otras.

Lo que quiero decirte, es que vas a desarrollar unos valores que te servirán como guía de actuación, y en función de ellos siempre vas a actuar.

Te comparto el siguiente ejemplo que me parece extraordinario. Un inventario de valores con sus definiciones, que son el marco de pensamiento que dirigió la conducta del sabio Mendel de Satanov:

  • Ecuanimidad: capacidad para vivir equilibradamente.
  • Tolerancia: del crecer se aprende.
  • Orden: conceder tiempo para vivir enteramente la vida con integridad.
  • Firmeza: actuar con diligencia cuando se esté seguro.
  • Aseo: imponer dignidad en tu persona y en tu espacio.
  • Humildad: saber que siempre te queda mucho por aprender y que tendrás más preguntas que respuestas.
  • Rectitud: Vivir ganándote la confianza y el respeto de los demás.
  • Estabilidad económica: ahorrar los recursos suficientes para vivir sin deudas.
  • Celo: vivir con entusiasmo centrándote en las metas y en el esmero.
  • Silencio: Escuchar y pensar antes de hablar.
  • Tranquilidad: Compartir tus necesidades y tus ideas educadamente, siendo respetuoso y claro.
  • Verdad: Hablar únicamente de lo que esté plenamente confirmado por los hechos.
  • Separación: Centrarte en cada tarea a su debido tiempo; evitar la multiplicidad de quehaceres.
  • Templanza: Comer y beber para mantenerte sano, sin cometer excesos.
  • Calma: detenerte antes de actuar, valorar las consecuencias, integrar sabiamente razón y corazón.
  • Modestia: abstenerte de gestos y prácticas vulgares, groseras y jactanciosas.
  • Confianza: Vivir pensando que el universo es generoso y que tú perteneces a él.
  • Generosidad: encontrar satisfacción en hacer lo que puedas por los demás.

Si revisas, Benjamín Franklin también tenía un inventario del cual se servía para dirigir su comportamiento.

Así que escogiendo esos valores, les das una definición a cada uno, (No la del diccionario) sino esa que a ti corresponda para el valor que va a dirigir ahora tu vida.

Seguimos trabajando el SER. Acá está la clave.

Vuelve a la lista del sabio Mendel, y mira por ejemplo, el valor de la calma.

Ahora piensa en una situación en la que un hijo hace algo que te incomoda. Pero tú tienes muy presente ese valor, ¿cómo crees que actuarías ahora?

Pero sucede que perdiste el control. Recuerdas que tienes como valor rector de tu vida la calma, que tiene un propósito en tu hogar y es “Ser una fuente de alegría, amor, proactividad”, y adviertes que fallaste.

Vas y hablas con tu hijo, le aclaras que tu forma de reaccionar no fue la mejor, le ofreces excusas, pero eso no lo exime de la conducta que tuvo. Y en este caso, actuarás de acuerdo a tus valores.

¿Cuál es el propósito de esto?

Nosotros actuamos en función de nuestro carácter, de lo que somos, nunca en contra. Podrás mentir, es decir mostrar lo que no eres, pero a la larga, quedarás en evidencia.

Todo el poder, en una sola frase

Resume esos valores en una frase, o en un párrafo, y luego memorízalo. Esa frase será tu caballo de batalla. Cada vez que te enfrentes a situaciones desafiantes, apelarás a ella, para que sobre la base de la reflexión del momento, elijas qué hacer.

Te comparto esta:

“Trabaja lo mejor tu presente, para que tengas en un hermoso futuro, un buen pasado de que hablar”

Actúa como si…

Decía William james considerado uno de los padres de la psicología moderna: “Si quieres una cualidad, actúa como si ya la tuvieras. Prueba la técnica del <<como si>>”

También Epícteto, uno de los más grandes exponentes del estoicismo decía: “Primero, declara quien serás. Luego, haz lo que tienes que hacer”

¡Vas a dirigir tu conducta desde la razón!, Vas a pensar antes de actuar. Vas a lograr tomarte unos segundos, una pausa y preguntarte, en esta situación de acuerdo al área de desempeño (Mente, cuerpo/económica, corazón, búsqueda de sentido), cómo debo actuar en este caso, y acto seguido, te remites a tu escala de valores, a tu frase y en función de ello obrarás, NO NEGOCIARÁS.

¡Si negocias, PIERDES!

Poco a poco, quizás sea difícil al principio, cuando lo notes, ya habrás actuado sin pensar en función de elegir, y te dejaste llevar, pero poco a poco, lo lograrás. Ya sabes, “La práctica hace al maestro”

Recuerda las raíces amargas que mencionaba Aristóteles.

Funciona del siguiente modo. Fíjate en la siguiente tabla:

Ser_Integral_Hector_Leonardo_Mora

TE RETO, TE DESAFÍO A QUE LOGRES EL BIENESTAR

ESTAR es la última parte de la fórmula. Y se manifiesta en la vida de las personas, parejas, familias, empresas, organizaciones, países como BIENESTAR o MALESTAR. Si trabajas las áreas (Mente, corazón, cuerpo, propósito) todos los días sin descuidar ninguna, reitero, si todos los días atiendes cada una de estas áreas en cada uno de los roles de tu vida (Individual, emocional/social, laboral, y búsqueda de sentido), sí, TODOS LOS DÍAS, lograrás realización, porque el equilibrio tiene ese efecto, y te dará bienestar psicológico/mental, emocional, físico y el resultado es, haberle encontrado sentido a tu vida, en tu realización integral.

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Hola Soy Héctor Leonardo Mora, Mi propósito es compartirte herramientas que contribuyan con tu desarrollan personal, emocional, laboral, y de negocios mediante capacitaciones, mentorías, libros, audios, videos, artículos que se adapten a tu realidad particular como individuo u organización

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Autor:
Héctor Leonardo Mora
Primero el SER: Las Claves para Lograr resultados Efectivos que Perduren.
http://hectormora.com/ser/

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Primero el Ser, Parte 1
Primero el Ser, Parte 2
Primero el Ser, Parte 3

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Héctor Leonardo Mora Santiago
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