Por qué lograr ciertos objetivos, es tan difícil_Hector Leonardo Mora

Por qué lograr ciertos objetivos, es tan difícil

Las personas siempre miran con indiferencia aquellos proyectos, aquellos emprendimientos que les exigen trabajo,
esfuerzo, sacrifico, dedicación

decía Maquiavelo.

Tener sueños es fácil, pero convertirlos a objetivos y sobre todo hacerlos realidad, a veces resulta ser más difícil de lo que se piensa

¿Por qué?

Hacer que un proyecto se haga realidad, lograr materializar en la vida real un objetivo que nos traemos entre manos, no es una cuestión de simplemente desearlo.

Se necesita mucho más que eso.

Autosabotaje con tus objetivos

Autosabotaje_un modo extraordinario de arruninar el logro de tus objetivos_Hector Leonardo Mora

Lamentablemente víctimas en muchas ocasiones de la ilusión, espoleamos posiblemente la idea de tomar iniciativa, y es en ese punto, donde la realidad difiere de la fantasía.

Ilusionarse no tiene nada de malo. Quedarse estancado en la ilusión, sí.

Pensamiento positivo y el logro de objetivos difíciles

Llegar a la realidad solo con la motivación que producen esas palmadas en la espalda del tipo: “Tú puedes”, “Tú eres capaz”, “ánimo”, “el que persevera, alcanza”, “la disciplina venció la inteligencia”, adornados por todas esas reflexiones que nos encontramos por internet, de esas que en frases redactadas con tipografías atractivas e imágenes impactantes, hacen que en muchas ocasiones, (algunas) personas, se lancen a materializar en la realidad, aquello que se traen entre planes.

¿Será que puedo hacerlo? – Dirán algunos, a lo que otros le dirán, Claro que sí se puede. Ánimo, el que persevera alcanza.

Pero la realidad no es tan complaciente como los amigos que nos apoyan.

La realidad no es tan complaciente como los amigos que nos apoyan. Clic para tuitear

¿La realidad es cruel?

Imposible. Para que la realidad sea cruel y haga difícil el logro de nuestros objetivos, debe tener emociones. Las emociones son propias de seres vivos, que tienen capacidad de conciencia propia, de pensamiento. La realidad no tiene esas propiedades.

Entonces, ¿por qué se insiste en que la realidad es cruel?

Cuando se dice que la realidad es cruel, lo que esto puede estar reflejando es que, nuestros deseos, todas esas motivaciones con las cuales nos lanzamos a hacer realidad un proyecto, a hacer realidad nuestros objetivos, no fueron capaces de sostenerse en muchas ocasiones, (por no decir que en la mayoría), ni siquiera en el primer encuentro con la realidad que no soporta la improvisación.

Pero insisten en el pensamiento mágico y el logro de objetivos desafiantes

“Claro que sí se puede” Y no obstante, sales a la calle a ofrecer un producto o servicio que sabes es maravilloso, y lo que encuentras son decenas de NO.

Sales a hacer deporte y a cierta altura, las fuerzas (y no solo las físicas) flaquean.

El amor se desmorona frente a una realidad que te lleva a decir después de un tiempo en una relación que el amor solo, no es suficiente.

El deseo por sí solo, no basta, no alcanza.

Soñar no cuesta nada

Los sueños producen una suerte de sensación agradable interna, lo que lleva a las personas a sentir un flujo de confianza distinto al normal, lo que hace que se aventuren a hacer realidad esos propósitos.

Hasta allí normal.

El problema es que muchos hacen un salto por decirlo de algún modo del punto 1 al 3, pasando por alto el 2. Pasar del deseo, del sueño (Punto 1), a la acción (Paso 3), sin haber planeado, sin haberse organizado, sin haber determinado objetivos escogiendo los medios (recursos) más apropiados para lograrlo, sin la preparación necesaria (Punto 2) Actuar de este modo, es como lanzarse al agua, en una piscina muy profunda, sin ninguna compañía, y lo peor, sin saber nadar.

Lo que tienes que aprender lo aprendes haciéndolo.

Lo que tienes que aprender, lo aprendes haciéndolo, decía Aristóteles. Qué pasa entonces con eso de que la práctica hace al maestro. La premisa de que las cosas se pueden hacer sin necesidad de preparación, de organización, lleva a muchas personas a actuar con imprudencia.

Llevar el paso 1 al paso 2 es de vital importancia, para el logro de cualquier propósito. Es decir, traducir los sueños, los deseos, a un plan es fundamental, pues es a través de este, que puedes lograr eso que anhelas.

Traduce los deseos en objetivos, y convierte los objetivos difíciles, en metas  posibles de alcanzar

Muchos atinan a decir que tienen objetivos cuando hablan de sus sueños. Es decir consideran que lo uno y otro son sinónimos, y no es así.

Pero como decía Antoine de Saint-Exupéry autor del Principito: “un objetivo sin un plan, es simplemente un deseo

Un objetivo sin un plan, es simplemente un deseo. Antoine de Saint-Exupéry Clic para tuitear

Planeación: El camino al logro de objetivos desafiantes

Lo primero que hay que hacer es cuando tenemos un sueño entre manos, cuando notamos que es realmente algo que queremos lograr, que percibimos fuerza para comprometernos, es trabajar en la parte más importante. PLANEAR.

No permitas que planear, se vuelva un objetivo difícil de realizar.

Lo que necesitas para hacer planeación es una hoja, un papel, y un lugar cómodo.

Define tu deseo en forma de un objetivo. Es decir, tu deseo debe estar planteado con fechas, cantidades de tal suerte que puedas retroalimentar tu avance.

Ejemplo:

 “Quiero ser millonario” Esa frase expresa un deseo, más no un objetivo. “Quiero mejorar mi relación de pareja” Extraordinario, felicitaciones si ese es el deseo. Es una muy buena intención, pero no es un objetivo. No es más que una intención.

Y las intenciones suelen desvanecerse ante los avatares diarios de una vida que ya tiene sus propias exigencias.

Ten presente lo siguiente

Recuerda que vender más no es un objetivo, apenas es una intención, un deseo.

¿Vender más te refieres a una sola unidad, a un solo servicio?, cuando dices que ¿deseas ser millonario deseas apenas unos cuántos billetes más?

¿Cuánto quieres ganar?, ¿cuánto peso deseas ganar, o perder?, ¿cómo, en qué deseas que se mejore tu relación con tu pareja?

Reglas de oro

Siempre que definas un deseo, un sueño en un objetivo, este debe ser expresado en positivo.

Tu objetivo debe ser específico, medible.

Es decir debe responder a cuánto tiempo, cuántas cantidades, qué tipo de reacciones esperas, en fin

Tu objetivo debe ser alcanzable, realista.

Ser millonario es una cosa. Poseer más dinero que Warren Buffet, y Bill Gates juntos para el próximo fin de semana, es una ridiculez. E igual de ridículo es lograr sumar un dólar para dentro de doce meses. Por eso el siguiente punto.

Tu objetivo debe representar un reto para ti.

Es decir, el objetivo por lo menos debe ser capaz de sacarte de tu zona cómoda, debe ser capaz de que te “estires”, que el solo hecho de trabajar en este objetivo, necesariamente te va a hacer mejor. Necesariamente.

Debes establecer los recursos que vas a necesitar para el logro de esos objetivos

Contingencias.

Cómo enfrentarás los retos, los desafíos tanto externos como internos que se puedan dar.

Así cuando tú estás desarrollando tu negocio, un objetivo puede ser por ejemplo que cada semana logres 20 visitas nuevas, es decir 80 visitas a clientes nuevos mensuales, de los cuales esperas obtener un 20% de nuevas ventas, algo así como 16 ventas nuevas al mes.

Por supuesto que esto depende del negocio que estás realizando.

Bajar 10 kilos en los próximos 12 meses es otro objetivo alcanzable, y ese modo de plantearlo, desmitifica lo difícil.

Aprender un nuevo idioma en los próximos 24 meses.

Estrategia: Convirtiendo tus objetivos difíciles, en una realidad palpable.

Si el objetivo responde al “Qué quieres lograr”, la estrategia responde al “Cómo vas a lograr esos objetivos”

Por ejemplo, si tu objetivo es bajar 10 kilos en los próximos doce meses, la estrategia incluiría hacer deporte, hacer dieta. El deporte podría ser trotar 4 veces a la semana una hora cada vez. Incluso, lograr correr un cuarto de maratón (10K) en 1 hora. Es decir, que serían 40 kilómetros a la semana, 160 kilómetros mensuales.

También la estrategia define los horarios de tu deporte, los recorridos, la asesoría que vas a procurarte, la ropa que vas a usar, en fin.

Tu estrategia comercial puede estar sentada en llamadas y visitas en frío, pero también en la escogencia del tipo de cliente, dónde encontrarlo, cómo seleccionar tus clientes, cuándo y cómo visitarlos, qué decirles, cómo presentarte, cómo abrir la venta, cómo mantener su atención, qué tipo de palabras usar, cómo cerrar, entre otras.

Siempre responde cómo

Esto te ayudará mucho. Responde siempre cómo.

Quiero mejorar mi relación con mi pareja. Excelente, ¿cómo?

Hablando más con ella (él). ¿Cómo?

Sacando más tiempo. Muy bien. ¿Cómo?

Dedicándole tiempo específico todas las semanas. Perfecto, ¿Cómo?

Teniendo citas para encuentros especiales. Muy bien, ¿Cómo?

Todos los jueves en las noches tendré encuentros exclusivos con mi pareja. ¿Cómo?

Haz operación la estrategia

Es hora de tomar un calendario, una agenda, y trasladar la estrategia a tu organizador preferido.

¡Esto es MUY importante!

Ubica tus prioridades en tu agenda. Organízate de tal modo que semanalmente tengas tus espacios ya determinados para dedicarlos a las actividades que ya previamente definiste, desde los objetivos, pasando por la estrategia, y que ahora tienes ya ubicados en el horario semanal establecido.

Organiza en tu agenda un espacio para tu preparación, (lecturas, estudio), para el deporte, saca tiempo para tu vida personal, afectiva, y también para tus actividades laborales.

Baja cómo organizarte de modo efectivo, haciendo clic acá

gestion del tiempo - Héctor Leonardo Mora

Es hora de ser un centinela

Mantenerse alerta, es la labor del centinela. Estar atento, para que el enemigo no te sorprenda.

La falta de atención hace que nos dispersemos y cuando nos demos cuenta, tendremos una agenda diligenciada con compromisos que no cumplimos, porque las distracciones terminan desviándonos.

Hay razones de peso que pueden hacer que nos alejemos de los objetivos que perseguimos. El cansancio, la frustración, la falta de resultados, la ausencia de aciertos tempranos, el desánimo entre tantas razones más pueden hacer que terminemos transitando caminos distintos al cumplimiento de nuestros propósitos.

AUNQUE NO LO CREAS

La falta en la vigilancia, el fallar como centinelas es uno de los puntos donde más se falla. Como decía el Dr Stephen Covey, se hace una increíble brecha en la ejecución. Nos quedamos en el plan, en el papel, pero no se pasa a la ejecución, no se lleva a la práctica y entonces, quedamos peor que cuando solo teníamos un sueño.

Llegados a este punto, lo único que queda es ACTUAR. Seguir el plan, tu agenda y ACTUAR. Hacer lo que dijiste, y terminada la jornada, volver al centinela y revisar cómo te fue ese día.

Los aciertos, los aprendizajes, y como aplicar las enseñanzas para el siguiente día. Eso es hacer Kayzen, mejoramiento continuo.

Pero debes actuar. Los planes por sí solos no funcionan, si no los llevas a la práctica, si no los validas, si no los pones a prueba, y lo verificas, si no lo contrastas con la realidad, entonces estás en una fase de autoengaño.

Personalidad hacedora

Un hombre de acción, una mujer de acción es clave en este punto. La acción es lo que une la planeación a los sueños, y realiza toda la gestión para hacerlos realidad. No hay otro modo.

La acción es lo que une la planeación a los sueños, y realiza toda la gestión para hacerlos realidad Clic para tuitear

“Primero actúa, y siente después” decía Ayn Rand. Es decir, no puedes quedarte en contemplaciones contigo mismo, no puedes dejarte llevar por esas inclinaciones veleidosas, dejarte llevar por la falta de constancia, de determinación, por el que dirán, por la pena, por la angustia, la preocupación.

Goethe - Héctor Leonardo Mora Santiago

Volviendo al principio

Sigues entonces los pasos 1 y 3, pero también el 2. No te saltas el proceso.

¿Qué pasa con los mensajes del tipo “tú puedes, tú eres capaz, el que persevera alcanza”? Claro que puedes siempre y cuando seas realista, respetes los procesos, te prepares, aprendas, trabajes, hagas planeación, actúes, retroalimentes. Es decir, no improvisas.

La actitud mental positiva no puede compensar un proceso descuidado.

La actitud mental positiva no puede compensar un proceso descuidado Clic para tuitear

Con actitud positiva no vas a hacer varias sentadillas con 150 kilos sobre los hombros.

Puedes hacerlo, es probable. Pero eso dependiendo de si reúnes ciertas condiciones físicas, si te entrenas, te preparas, respetas tu plan de acción, si lo ejecutas. Eso no pasa de la noche a la mañana.

No claudicar en los desafíos de la vida cotidiana

No es sencillo ver la oportunidad en el obstáculo, pues los problemas que podemos tener en ocasiones, terminan siendo para nosotros precisamente momentos de oscuridad, cuando nos dejamos abrumar por nuestros pensamientos que consumen nuestra energía, nuestras esperanzas, perdiendo la perspectiva, la visión de futuro que son reemplazadas por el afán de solucionar ya, las dificultades del ahora.

Cuando no sabemos manejar esos problemas, pareciera que nuestra actitud frente a estos nos adhiere al suelo y no privamos de la capacidad de hacer esos sueños, una realidad, a través de objetivos bien diseñados, estrategias bien estructuradas, y acciones bien planeadas.

Ya sabes que hacer, ahora es tu turno, HAZLO.

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Autor:
Héctor Leonardo Mora Santiago
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