Conozco las profundas implicaciones positivas y negativas de una vida afectiva bien o mal llevada. He visto muchas vidas empañadas por la forma en que llevan o llevaron sus relaciones. Las cosas pudieron ser de otro modo, pero terminaron por las razones que sean con corazones rotos, rabias, odios, renunciando a amar nuevamente, manipulaciones, venganzas, maltrato psicológico, emocional, económico, físico, celotipia, violencia, animadversiones, intensiones rencorosas, el enfriamiento en la relación, pérdida de interés sexual, apatía íntima, peleas, discusiones eternas, conflictos que se agravan y un muy largo etcétera.

¿Es posible llevar una vida equilibrada, sana y productiva para los miembros de una relación? Posible sí, gratis no, jamás gratis. Una relación madura hay que construirla, trabajar para lograrla, y en mi página encontrarás orientaciones específicas, puntuales, claras que te ayudarán a lograr ese fin.